¡El Tiempo no espera a nadie!

Si quieres conocer el valor de un año, pregúntaselo a un estudiante que haya fracasado en sus exámenes finales.

Para conocer el valor de un mes, pregntale a una madre que haya dado a luz prematuramente.

Para conocer el valor deuna semana, interroga al editor de una revista.

Para conocer el valor de una hora conversa con una pareja de enamorados que impacientemente espera la hora de su cita.

Para conocer el valor de un minuto, pregúntaselo a alguien que acaba de perder su tren, su avión o su autobús.

Para conocer el valor de un segundo, consulta a alguien que acaba de sobrevivir a un accidente.

Par conocer el valor de una milsima de segundo, pregunta a alguien que acaba de ganar una medalla en los Juegos Olimpicos.

El tiempo no espera a nadie. Disfruta de cada uno de los momentos que te son concedidos por el Señor, porque es irrepetible.